Leo hoy una entrevista que Marga Marrero le hace a Ángela Vallvey. Una de las respuestas titula la entrevista: "El e-book puede llevar a una futura precarización del libro". Me ha recordado una conversación que tuve este fin de semana y algo que llevamos tiempo oyendo, la crisis, el descenso de los salarios por las nuevas tecnologías. ¿No se trataba de que las TIC mejoran la productividad de los trabajadores? Creo que se equivocan los que piensan como esta escritora que parece olvidar en parte la historia.
La pregunta que dio la respuesta más importante para mi compañera fue:
-¿Cree que el libro electrónico (e-book) es el futuro de la literatura?
-El tema está ahora muy de moda. Será una revolución muy importante en el mundo de la edición, no sé si siempre para bien porque será negativo para la industria. Va a haber muchos intermediarios de la edición que desaparecerán y en mi opinión será una pérdida más grave para la cultura, que para el comercio. Se van a perder muchos filtros y, quizás ocurrirá como la música o el cine, que se primará la cantidad sobre la calidad. La gente descarga cosas sin tener tiempo para verlas, y eso puede redundar en una precarización del libro, que siempre ha sido el instrumento principal de la cultura humana.
No es la primera vez que alguien atribuye a la fuerza y progesión de la Red a una rebaja en las condiciones de trabajo. Ya lo vimos en la industria musical, la gran primera víctima del auge de internet. Nadie decía nada cuando había 1 chic@ que pirateaba cintas de música a 300-500 pesetas en la universidad lagunera. Eso si era piratear.
Este fin de semana pasado casualmente tuve una entretenida charla en la que soñaba con un coche que me llevara a los sitios para ir haciendo algo que me gustase, el piloto automático soñado. Al mismo tiempo reconocía que el número de hackers se iba a multiplicar gracias al "tuneo" del agente informático conductor. Surgió entonces la implicación de que sería algo horrible. Sólo en esta isla, cientos de taxistas (y miles si sumamos otros conductores) perderían su trabajo porque una máquina lo haría sin pagar a la seguridad social. ¿Sería bueno o es malo?
La respuesta ya la hemos tenido en cientos de ocasiones en el pasado. Sucedió con la industrialización, la producción en serie que popularizó Ford, y otros tantos ejemplos. Las mejoras tecnológicas implican cambios y, en general, mejoras para la sociedad y las condiciones de vida.
La autora se queja de los filtros, pero me pregunto de que filtros habla, ¿la audiencia? ¿Quién decide que es cultura y que se puede vender? También se queja de la calidad, ya que cree que se primará la cantidad. Internet ofrece una facilidad nunca vista para publicar, y se lee más que nunca. ¿Por qué iba a disminuir la calidad? La creación, el arte, o la comunicación es cuestión de modas y gustos sociales que cambian con el tiempo. ¿Es peor un discurso "político" de un Rey del siglo XVII que de un presidente de nuestro tiempo? Son mensajes diferentes para públicos que viven en momentos distintos.
Las personas que dan estos mensajes suelen recibir las nuevas tecnologías como algo ajeno. Como un tumor que ha crecido a lo que ya existía cuando realmente lo que traen son nuevas posibilidades. Les resulta un problema en lugar de una ventaja. Quizás el libro se convierta en algo precario, como indica, pero sólo porque será superado por un formato nuevo. Ese nuevo formato será el que se adapté mejor a su nuevo entorno.
